Guía completa

Un fallo que no siempre se ve, solo se siente

Un amortiguador gastado no tiene por qué gotear ni mostrar signos visibles. Puede parecer intacto por fuera y, aun así, haber perdido la capacidad de frenar el rebote del muelle. Por eso la comprobación en banco importa más que mirarlo por fuera: mide cómo responde el amortiguador a distintas frecuencias, no si tiene manchas de aceite.

Lo que se revisa junto a los amortiguadores

Rótulas de dirección y suspensión, y silentblocs de los brazos, se comprueban con el coche elevado y aplicando fuerza en distintas direcciones, igual que en la comprobación de ITV. Una holgura que no se nota conduciendo a baja velocidad sí se nota —y se mide— en el banco.

Por qué siempre por pareja

Cambiar un solo amortiguador del eje, aunque solo uno esté claramente peor, deja el coche con un comportamiento distinto entre lados: uno frena el rebote de una forma, el otro de otra. El resultado es peor que llevar los dos algo desgastados mientras responden igual. Por eso se sustituye siempre el eje completo.

Cuándo toca alinear

No toda intervención en suspensión requiere alineación después. Si se ha tocado algo que cambia el ángulo de la rueda —una rótula, un brazo, un amortiguador con muelle incluido— se comprueba. Si el resultado está dentro de rango, no se cobra por alinear sin necesidad.

Lo práctico

Una a tres horas según el elemento. Amortiguadores por eje, siempre en pareja. Rótulas y silentblocs, referencia de primer equipo. Prueba en carretera para confirmar el resultado antes de entregar el coche.

Si notas rebote, hundimiento al frenar o ruido seco en baches, llama al 641 16 17 71.