Guía completa
El coste de esperar siempre es mayor
Una revisión completa cuesta entre 85 y 165 euros. La avería que evita —turbo forzado, inyector roto, distribución al límite— vale varias veces eso. Vemos entrar cada semana algún coche con un problema mayor y, al mirar el histórico, aparece siempre el mismo patrón: mucho tiempo sin tocar aceite ni filtros porque «todavía andaba bien».
El aceite no es solo lubricante. Lleva aditivos que protegen contra el desgaste, la oxidación y la suciedad que se acumula en el sistema de admisión. Cuando esos aditivos se agotan, el motor empieza a sufrir antes de que se encienda ningún testigo. Cuando avisa la luz, es habitual que el desgaste ya se haya producido.
Qué mira nuestra revisión
Aplicamos el plan del fabricante: el tipo de aceite exacto que pide el motor —no un 5W30 genérico de bidón, sino la norma concreta (VW 504.00, MB 229.51, BMW LL-04, Renault RN0720…)— y filtros con referencia de red oficial.
Además del aceite y los filtros según kilometraje, hacemos una comprobación de 30 puntos: frenos, dibujo y desgaste de los cuatro neumáticos, batería bajo carga, niveles, suspensión, dirección, escape y luces. Te entregamos un informe escrito, no un visto bueno verbal.
Tres cosas que hacemos distinto
- Sellamos el libro de mantenimiento cuando el coche lo lleva, que es lo que mantiene la garantía del fabricante vigente sin necesidad de pasar por un concesionario.
- Presupuesto antes de empezar. Marca de aceite, filtros e importe por escrito. Si al revisar aparece algo más, se para y se llama.
- Explicamos cada cambio. Si toca sustituir el filtro de combustible y nunca lo has cambiado, se te enseña por qué. Cuando entiendes el motivo, vuelves.
Cuándo conviene venir
La regla es sencilla: sigue lo que diga el manual, sin pasarse ni quedarte corto. Como guía:
- Diésel moderno: anual o cada 15.000-20.000 km, lo que llegue antes.
- Gasolina: anual o cada 10.000-15.000 km.
- Híbrido o eléctrico: ciclo distinto — llámanos para tu modelo concreto.
Si el coche pasa de los 100.000 km y no le has hecho un chequeo a fondo, tráelo. Te decimos cómo está y qué necesita, por orden de urgencia y sin venderte lo que no toca.